Pr 2:21
Porque los rectos habitarán la tierra, Y los perfectos permanecerán en ella.
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LA TRINIDAD
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El término teológico significa la unión de tres Personas -Padre, Hijo y Espíritu- en la Deidad. Este tema fue una fuente de abundante controversia teológica en tiempos pasados, y aún en nuestros días hay cristianos profesos quienes niegan la naturaleza trina de Dios. Nuestras presentes limitaciones impiden una extensa discusión del asunto, pero presentaremos algunos puntos favorables a la doctrina de la Trinidad.
Ya que el modo exacto de la existencia de la Deidad manifiestamente está por encima y más allá del alcance de la mente mortal, la base de nuestra teología respecto a Dios debe descansar solamente en lo que El nos ha revelado en las Sagradas Escrituras. Y, si recurrimos directamente a ellas, encontramos que es imposible evadir la doctrina de la Trinidad sin hacer gran violación a un sinnúmero de versículos sencillos que tratan del tema. El órden del argumento es el siguiente:
1.- La Biblia presenta al Padre, el Hijo y el Espíritu Santo como personas distintas la una de la otra.
2.- Las clasifica juntas, separadas de todos los demás seres.
3.- Se le aplican títulos divinos a cada uno.
4.- Se le adscriben tributos divinos a cada uno.
5.- Se le atribuyen obras divinas a cada uno.
Sin embargo solamente hay un Dios.
El Padre. El término "Padre", refiriéndose a la Deidad, se usa en las Escrituras en dos sentidos. Primero, se aplica a Dios sin ningunas distinciones personales. "Mi Padre eres tú, mi Dios, y la roca de mi salvación" (Salmo 89:26). (Vea también Juan 4:2 1,23; y otros versículos.) Segundo, se aplica a Dios en contraste con Cristo, quien es así distinguido como Hijo en su función de Redentor. "Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre" (Mateo 11:27). "Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo" (Juan 5:17).( Vea también Hechos 2:32-33; Romanos 15:6; Gálatas 1:1-4; y otros versículos).
El Hijo. Los pasajes que hemos citado muestran que Cristo es una persona distinta al Padre. Los siguientes hechos prueban por las Santas Escrituras que el Hijo es divino igual al Padre mismo.
1.- Se le aplican a El títulos divinos al igual que al Padre. "Más del hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino" (Hebreos 1:8). "Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz" (Isaías 9:6). "Emanuel" (Mateo 1:23).(Vea también Hechos 20:28; Juan 20:28; Romanos 9:5); Filipenses 2:6; Colosenses 2:9; Tito 1:3; 1 Juan 5:20; Apocalipsis 17:14 y otros versículos.)
2.- Se le adscriben a El atributos divinos. Los siguientes atributos de Dios el Padre también se le adscriben a Jesucristo:
a) Pre-existencia o eternidad. "Antes que Abraham fuese, yo soy" (Juan 8:58). "El segundo hombre, que es el Señor, es del cielo" (1 Corintios 15:47). "Lo que era desde el principio" (1 Juan 1:1). (Vea también Filipenses 2:6-7; Juan 17:5; Miqueas 5:2.) Asimismo, el Apocalipsis presenta a Cristo con aquel titulo simbólico que significa eternidad: "el Alfa y la Omega" (Apocalipsis 22:13). Por eso la declaración que Cristo es el hijo de Dios indudablemente se refiere específicamente a su nacimiento milagroso virginal, indicando así la relación especial de Dios con El en su obra como el Redentor del mundo.
b) Omnipotencia. "El principado sobre su hombro" (Isaías 9:6). "Y Jesús se acercó y les habló diciendo; Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra" (Mateo 28:18). (Vea también Juan 10:17-18; 11:25; Filipenses 3:21; Hebreos 1:3, 2 Timoteo 1:10.)
c) Omnipresencia. "Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mateo 18:20). "He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:20).
d) Omnisciencia. "Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabia lo que había en el hombre" (Juan 2:24-25). "Señor, tú lo sabes todo" (21:17). "En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento" (Colosenses 2:3). También santidad, verdad, justicia, bondad y fidelidad son atributos de Cristo. (Vea también el Capitulo V, bajo el subtítulo "Evidencias de la Deidad de Cristo").
3.- Se le atribuyen obras divinas a El. Las obras siguientes se le adscriben al Hijo:
a) Creación. "Dios. . . .en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, …y por quien asimismo hizo el universo" (Hebreos 1:1- 2). "Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos" (versículo 10). (También Juan 1:3; Colosenses 1:16.).
b) Redención. "En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados" (Efesios 1:7). (Esta fase se considerará más ampliamente más adelante.)
4.- El es preeminente - sobre todas las cosas. "El es Señor de todos" (Hechos 10:36). "Señor así de los muertos como de los que viven" (Romanos 14:9). (Vea también Filipenses 2~9; Colosenses 1:18; 1 Pedro 3:22.).
5.- El es objeto apropiado de devoción y adoración. Aun cuando las Santas Escrituras denuncian la idolatría y ordenan la adoración de un Dios verdadero y viviente solamente, presentan a Cristo como objeto apropiado de devoción y adoración. "Adórenle todos los ángeles de Dios" (Hebreos 1:6). "Para que todos honren al Hijo como honran al Padre" (Juan 5:23). "Ellos, después de haberle adorado" (Lucas 24:52). Los santos "en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo" (1 Corintios 1:2). "En el nombre de Jesús se doble toda rodilla" (Filipenses 2:10).
El Espíritu Santo. El Espíritu Santo es también divino y es una persona distinta al Padre y al Hijo. A El se le llama "el Espíritu de Dios" (Romanos 8:9), porque "procede del Padre" (Juan 15:26); también el "Espíritu de Cristo" (Romanos 8:9), porque El es enviado para hacer la obra de Cristo.
1. Su Deidad. Su deidad se muestra por muchos versículos. "Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros" (Mateo 10:20). Compare Ezequiel 36:27 con Hechos 2:17-18. (Vea también Hechos 28:25; Romanos 8:14; 1 Corintios 3:16.)
2. Su Personalidad. Que el Espíritu Santo es una persona se muestra por los siguientes hechos:
a) El está asociado con otras dos personas -Padre e Hijo- como su igual. "En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" (Mateo 28:19).
b) El pronombre personal "él" se le aplica. "Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará de su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir" (Juan 16:13).
c) Se le atribuyen a El acciones personales. "El os enseñará todas las cosas" (Juan 14:26). "El dará testimonio de mi" (Juan 15:26.) (Vea también Hechos 13:2-4).
d) Se adscriben a El atributos particulares. Por ejemplo, conocimiento (1 Corintios 2:11), voluntad (12:11), poder (Romanos 15:13).
3.- Sus obras. Las obras del Espíritu Santo se describen como sigue:
a) En la creación. "En el principio creó Dios... Y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas"
(Génesis 1:1-2). (Vea también a Job 33:4; 26:13; Salmos 104:30.)
b) En la redención. "Salvación, mediante la santificación por el Espíritu" (2 Tesalonicenses 2:13). Dios les dio "el Espíritu Santo... purificando por la fe sus corazones" (Hechos 15:8-9). "Nos salvó, . . . por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo (Tito 3:5). (Vea también 1 Juan 3:24;
Romanos 8:9, 14, 16.).
El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo están clasificados juntos, como divinos, distintos de todos los demás seres. "En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo" (Mateo 28:19). "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros" (2 Corintios 13:14). (Vea también Judas 20:21; 1 Pedro 1:2; Romanos 8:14-17; y otros.).
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